En un gimnasio de Londres, dos chicos homosexuales fueron detenidos por la policía tras la llamada de los trabajadores del mismo por mantener relaciones sexuales en el centro.
Según los datos que ha conseguido revelar el medio británico PinkNews, todo se produjo cuando la pareja se encontraba en la sauna del local, donde, supuestamente, tuvieron sexo.
Ante la llamada del personal del gimnasio, la policía acudió y detuvo a los dos chicos, poniéndolos en libertad pasadas unas horas.
Todo se produce porque en el país condenan con multas o incluso la cárcel los actos que catalogan como "ultraje a la decencia pública".
El gimnasio ha emitido un comunicado en el que niega que llamasen a la policía porque fuese una pareja homosexual, puesto que, según el texto, harían lo mismo si el caso hubiera ocurrido entre dos personas heterosexuales.
La policía ha dicho que "cuando los empleados creen que la actividad consensual es más ofensiva o grave como para reportarla, la policía responderá de forma adecuada y sensible".